En Educación Infantil seguimos inmersos en nuestro proyecto anual «El arte de EMOCIONArte». Tras ayudar a Aniceto, el agente secreto en su búsqueda de inspiración para realizar su cuadro sobre el colegio, la casa y el barrio, recibimos un nuevo mensaje de «El cabezón» en el que nos pedía colaboración para una nueva misión.

Pero ese mensaje no llegó solo. Descubrimos que nos había hecho un regalo transformando la sala de psicomotricidad en un espacio inspirado en La noche estrellada de Van Gogh. Ya hace algunas semanas os compartimos el espacio inspirado en la artista japonesa Yayoi Kusama. ¡Esta vez se ha superado! Las luces se apagaron y la magia de la luz negra y las pinturas fluorescentes sorprendieron a nuestros alumnos.

 

Experimentar el arte es una de los mejores lenguajes que tenemos. Fomenta la capacidad de expresión, potencia su creatividad e imaginación y les dota de herramientas para canalizar sus sentimientos. Disfrutaron mucho ese momento que además, inspiró el punto de partida para cumplir la misión que se nos ha encomendado esta Navidad: ¡construir un Belén inspirado en el arte!

Pronto os compartiremos el resultado el esfuerzo de estas últimas semanas. Han puesto en sorprenderos, toda su ilusión.