Aprender siendo protagonistas
A la vuelta de las vacaciones, los alumnos de 1º de ESO vivieron una experiencia única: un viaje 250.000 años atrás, al corazón de la Prehistoria. Esta actividad interdisciplinar reunió todas las materias en una propuesta original y motivadora, donde los estudiantes se convirtieron en protagonistas de su propio aprendizaje. Guiados por el paleontólogo Juan Luis Arsuaga y apoyados en fragmentos de la obra El clan del oso cavernario de Jean M. Auel, los alumnos asumieron roles dentro de clanes de neandertales y homo sapiens, enfrentándose a retos que simulaban la vida cotidiana de nuestros antepasados.
Durante la actividad, los estudiantes exploraron la estructura y jerarquía de los clanes, creando grupos con identidad propia (nombre, amuletos, historia del clan, caretas…), aprendiendo cómo se refugiaban, trabajaban, cazaban y recolectaban alimentos, elaboraban textiles y resolvían conflictos. Incluso vivieron experiencias emocionales como la pérdida de un ser querido, recordando que la vida en comunidad siempre ha implicado colaboración y cuidado mutuo.
Además, los alumnos construyeron y utilizaron herramientas propias de la época, descubriendo cómo nuestros antepasados se adaptaban a su entorno y perfeccionaban sus utensilios a lo largo de la Prehistoria. Esta experiencia les permitió vivir de primera mano los retos de la supervivencia humana, desarrollando conocimientos, habilidades y destrezas que refuerzan tanto su aprendizaje académico como competencias clave de la vida, como la creatividad, la planificación y la resolución de problemas,
Para cerrar la actividad de manera divertida y participativa, los alumnos realizaron un bingo prehistórico, en el que respondieron preguntas sobre los contenidos asimilados, comprendiendo la importancia de la conservación y el legado de las especies y culturas pasadas. Esta aventura les recordó que el aprendizaje es un viaje compartido: cada alumno forma parte de un gran clan que aprende, coopera y crece junto, preparándose para los desafíos de hoy y del futuro. ¡Y la aventura continúa en las aulas renovadas de La Salle!